Adorarás al señor tu Dios, y a El solo servirás

Bienvenidos a esta Escuela de la Palabra, en España cuando se dice bienvenido a una persona, ésta contesta bien hallado y a mí me parece que dijeran: He llegando bien y la otra persona responde usted me halla o me encuentra bien. Y ustedes son bien venidos y bien hallados, a esta Escuela de la Palabra, por Dios y la Comunidad. Porque en esta Escuela, Dios nos quiere enseñar a encontrarlo como el Dios, que quiere nuestro bien. Y nos invita a entrar en el dinamismo de su Amor, Él es la fuente del Amor donde podemos zambullirnos, gozar y disfrutar en su palabra, para poder llevar a los demás, el Agua de Vida que hemos bebido, la Palabra nos hace misioneros. ¡Qué bueno sería! que nosotros después de esta Escuela, nos fuéramos a buscar personas y participarles de esta Palabra que Dios nos ha regalado, de tal manera que la próxima Escuela esta Capilla esté repleta de gente, contagiada de la alegría que ustedes le han comunicado.
Yo cada vez que salgo de una Escuela salgo con la ilusión de contagiarles la felicidad que nos da la Palabra de Dios, no saben ustedes la alegría que me da cada martes venir a la Escuela porque sacia mi sed que tengo de la Palabra de Dios y más en este tiempo de Cuaresma, en la que la misericordia de Dios se manifiestan en forma tan visible y concreta.
No es como los políticos o el demonio que nos promete cosas que ellos no nos pueden dar.
La palabra de Dios cuando la escuchamos con fe: crea una nueva realidad: ordenando el caos de nuestra vida, que vivimos tan atareados y no tenemos tiempo ni para ver a nuestros hijos, la Palabra ilumina nuestra desorientación, alimenta nuestra hambre, sacia nuestra sed, nos purifica y nos hace volver a Dios de todo Corazón como nos decían la semana pasada.
Este tiempo de cuaresma, es el tiempo de Dios, que es la fuente y quiere hacer de nosotros un pueblo humilde, que reconoce que en Dios está su salvación.
Por eso Él nos hizo a su imagen como dice la Palabra en Génesis: Dios
formó al hombre con polvo de la tierra; luego sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre tuvo aliento y vida.
Yavé Dios plantó un jardín en un lugar del Oriente llamado Edén, y colocó allí al hombre que había formado. Yavé Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, agradables a la vista y buenos para comer. El árbol de la Vida estaba en el jardín, como también el árbol de la Ciencia del bien y del mal. Génesis 2,7-9
Cuando Dios nos creó nos dio su mismo Amor, su misma Vida y nos dio todo lo necesario para vivirla, cuando Dios creó Adán y Eva los hizo para que vivan felices, los puso por encima de todo lo creado y Dios cuando todo lo había hecho para el hombre vio que era muy bueno, porque lo hizo en armonía consigo mismo, con Dios y con todos los seres humanos.
A nosotros también nos ha regalado todo lo necesario para vivir: inteligencia, memoria, voluntad y cada uno haga un inventario de todo lo bueno que Dios le ha dado y se van a asombrar de lo que tenemos, pero como Adán y Eva somos débiles, rebeldes y desobedientes, y queremos ser más que Dios.
¿Cómo? No consultándole nada, y queremos obligar a Dios que haga lo que nosotros queremos, antes de ir a la comunidad, yo tenía cólera con las personas yo les deseaba que les vaya mal y mi hija que ya estaba en la comunidad me decía: gracias a Dios que este mundo es conducido por Él, y y Él ha asumido todos nuestros pecado, porque por ti, todo el mundo hubiera desaparecido.
Es decir rompemos con Dios y nuestros hermanos, y somos tan orgullosos, soberbios, que le decimos a Dios: ¡no te necesitamos! yo puedo manejarme solo, como el hijo pródigo
Que le dijo a su padre: “Dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y el padre repartió sus bienes entre los dos. El hijo menor juntó todos sus haberes, y unos días después se fue a un país lejano.
El hombre se aleja de Dios, que es la fuente, que es la garantía, para vivir bien, por eso nos provee de todo, derrama su gracia sobre nosotros para que no nos vivamos lejos de Él, pero no sabemos vivir en su presencia porque no conocemos a Dios y creemos que perdemos nuestra libertad y salimos del hogar, nos alejamos de Dios y malgastamos la herencia es decir despilfarramos la herencia de la Vida Eterna, y después nos damos cuenta que el fruto de alejarnos de Dios es la soledad ,el sufrimiento, la orfandad y queremos huir de Dios, pero no podemos y decimos
¿A dónde iré lejos de tu espíritu, a dónde huiré lejos de tu rostro? Si escalo los cielos, tú allí estás, si me acuesto entre los muertos, allí también estás. Salmo 139
Nos olvidamos que en Dios está el poder y la sabiduría, y que somos incapaces de gobernarnos a nosotros mismos.
Como en la película, el discurso de Rey, todo un rey, que no acepta su debilidad, en la que el hombre es incapaz de hablar fluidamente, y para gobernar a su pueblo, tiene que superar, sus traumas, y no bebió de la fuente del amor de sus padres,, le faltó una referencia en el Amor.
Por eso Dios en su inmensa misericordia, para que no vivamos errantes, o sea cometiendo error tras error, nos manda a Jesucristo, para que nos sirva de referencia, Él es el camino al que tenemos que seguir, Jesús, con su Palabra es como las señales que hay en las carreteras, que nos dicen, cómo llegar bien a nuestro destino, hay señales por dónde vas bien y por dónde hay peligro. Y te deja en libertad.
Si no obedecemos la Palabra no llegamos o llegamos mal a nuestro destino, pero si seguimos las señales llegaremos, pues la Palabra dice:
Y si bien reinó la muerte por culpa de uno y debido a uno solo, con mucha mayor razón gracias a uno solo, Jesucristo, todos aquellos que aprovechan el derroche de la gracia y el don de la “justicia” reinarán en la vida. Pues si es verdad que una sola transgresión acarreó sentencia de muerte para todos, asimismo la re absolución merecida por uno solo procuró perdón y vida a todos. Y así como la desobediencia de uno solo hizo pecadores a muchos, así también por la obediencia de uno solo toda una multitud es constituida “justa”. Romanos 5, 17-19
Con Jesús ya no estamos vendidos al pecado, sino que en un derroche de su gracia, porque nos compró con su sangre, y el precio es el Amor, para que viéndole aprendamos a ir por sus caminos de Amor.
Cuando yo fui a la primera convivencia, Dios me regaló la gracia de entender lo que vale mi vida, vale la sangre de Jesús y eso me llevó a una fuerte conversión y comprendí que si yo valía el precio de la sangre de Jesús, mis hermanos también eran valiosos por esa misma sangre y emprendí un caminito de amor hacia todos los seres humanos.
Por eso ahora, para mi, es Cristo quien está sobre todas mis prioridades y entiendo que si no estoy con Él, nada tengo, El, ha asumido todo el pecado, y la herencia que el Padre nos dio está garantizada, ya no hay nada que temer, sino creer y confiar en su Palabra, y así llegaremos a la Pascua.
Ese es el camino que ha hecho Jesús, y por eso puede vencer a las tentaciones.
En Mateo 4,1-11
Primero: El Demonio lo tienta,: Haz que estas piedras se conviertan en pan; Jesús asume nuestras tentaciones quiere meterse en nuestra humanidad, quiere vivir la condición humana con todas sus limitaciones y sufrimientos, para enseñarnos cómo manejarlas.
Y es ahí en esas situaciones cuando el diablo, nos tienta porque nos conoce y se mete ahí donde aún hay pecados no confesados, no perdonados, deseos ambiciones que añoramos y tiene la osadía de hablar con la Palabra de Dios, y nos va embaucando allí en nuestra esencia de lo que nosotros somos y deseamos, y le damos libertad para que actúe porque creemos en sus falsas promesas, nos hace creer que yo soy más que el otro y por eso lo trato mal, le creo en el sexo libre y no en el matrimonio, ¿Por qué yo le creo al diablo? y ¿Por qué Jesús lo rechaza rotundamente?
Porque Jesús hace desierto en su corazón y ahí dialoga a solas con el Padre que está en lo secreto de su corazón, en la soledad, en la intimidad, en la presencia amorosa de su padre, es donde encuentra respuesta a todas sus dificultades y Jesús nos dice sé de tus luchas y sufrimientos ¿Por qué no te apoyas en mi Palabra que es VIDA?
Facundo Cabral, su apoyo era la sed de venganza y odio que tenía en su corazón, pero se le quitaron, cuando la madre Teresa de Calcuta le dijo eres fuente de Amor y necesitas estrenarla y Él se dio cuenta de la necesidad que tenía de la Palabra de Dios vivida en esas hermanas.
En la segunda tentación,, lo tienta, con Lánzate hacia abajo que Dios mandará a sus Ángeles a que te cuiden, Jesús no ha venido a tentar a Dios sino a salvar a todos los hombres: es el demonio que con palabras engañosas quiere desviarlo de su misión.
Jesús permanece en diálogo con el Padre, y nos dice estén vigilantes, para que no caigan en la tentación, por que el diablo como león rugiente busca a quien devorar, y devora al más débil, el que su vida no está cimentada en la Roca que es Cristo.
La oración nos pone en alerta y es de vital importancia si no oramos somos como esos vigilantes, que se echa a dormir y aún escuchando ruidos que le indican el peligro dice aquí no pasa nada, y cuando se da cuenta el enemigo lacas, su corazón está sitiado.
Finalmente, lo tienta y le dice: Te daré todos los reinos de la tierra, si me adoras.
Jesús no ha venido a conquistar el mundo, ni a cambiar las estructuras de los países, Él ha venido a conquistar el corazón del hombre, porque ahí radica su tesoro ahí radica Dios aunque no lo sepa y quiere que no se aleje del corazón del Padre, el demonio a veces engaña haciéndonos creer que nuestro corazón que es Fuente de Amor y Vida, no tiene importancia y vivimos superficialmente y eso nos impide entrar en nuestro interior y darnos cuenta de la gravedad de algunas conductas, de algunas actitudes o de algunos movimientos interiores que estamos consintiendo; y que que puede apartarnos realmente de Dios, que pueden llegar a endurecer nuestro corazón y que éste se convierta de todo corazón a Dios y que Él sea nuestro único Dios y Señor.
Otras veces la conversión del corazón no se da por la ligereza, con que vivimos las dificultades, porque en ves de buscar las causas y solucionarlas responsablemente, nos engañamos, refugiándonos en el trabajo, en el juego, en las diversiones, y así olvidamos los problemas, hasta nos olvidamos de nuestros hijos, y no sabemos dónde están y qué hacen. Y a veces los padres haciendo cosas buenas, no nos dándonos cuenta de que lo único que puede sostener nuestra vida, lo único que puede hacernos profundizar realmente en nuestra existencia no es otra cosa que solucionar los problemas desde el amor de Dios, y es lo que nos llevaría a una auténtica conversión del corazón.
¿Realmente deseo que Dios sea mi único Señor? ¿Hay en mi alma ese ardiente fuego por amar a Dios, por hacer que Dios realmente sea lo primero en mi vida? Éste es el camino de conversión.
Cuáles son mis tentaciones? Las tentaciones están y son una realidad que si la llego a vencerlas como Jesús, me sirven para fortalecer mis virtudes, valores, que tengo y para que el diablo tenga cada vez menos poder en mí.
Que nadie diga en el momento de la tentación: «Dios me manda la prueba.» Porque Dios está a salvo de todo mal y tampoco manda pruebas a ninguno.
Cada uno es tentado por su propio deseo, que lo arrastra y lo seduce; el deseo concibe y da a luz al pecado; el pecado crece y, al final, engendra la muerte. Santiago 1,13-15
A mí me encanta ver cómo Jesús responde a cada tentación con que autoridad le dice al diablo: ¡Vete Satanás! Es el saberse amado del Padre y por la experiencia de guiarse por el Espíritu santo, que no se deja intimidar.
Por eso le pedía a Dios:
Concede pues a tu servidor que sepa juzgar a tu pueblo y pueda distinguir entre el bien y el mal. ¿Quién podría en realidad gobernar bien a un pueblo tan importante? 1 Reyes 3,9
Vamos a pedirle a Jesús, nos conceda poseer entrar en nuestro corazón, en nuestra vida y tomar conciencia de nuestra debilidad, y, sobre todo, nos conceda un gran anhelo de vivir a su lado, que tengamos el anhelo de amar a Dios, sobre todas las cosas y tener la certeza de que tarde o temprano, de una forma u otra, acabaremos amando y sirviendo a Dios como único Señor nuestro.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

FRAGUA DE AMOR

El Amor se goza en la verdad